Preguntas Frecuentes
Lo que todo papá y mamá se pregunta antes de comprar una bicicleta
¿Por qué es mejor aprender a andar en una bicicleta de equilibrio que en una con rueditas?
La bicicleta de equilibrio no es solo una moda: es una revolución en la forma de aprender a andar. A diferencia de las bicicletas con rueditas, que generan una falsa sensación de equilibrio y retrasan el aprendizaje real, las de equilibrio enseñan lo más importante desde el primer día: mantener el control con el cuerpo.
Al no tener pedales, los niños se enfocan 100% en dominar el equilibrio y la coordinación. Esto hace que, cuando dan el salto a una bicicleta con pedales, lo hagan de forma natural, sin miedo y sin necesidad de rueditas.
Además, al ir más cerca del suelo y tener el control con los pies, los niños ganan seguridad, confianza y autonomía desde mucho antes. Y lo mejor: se divierten mientras aprenden.
¿A qué edad es recomendable aprender a andar en bicicleta?
Todo depende del desarrollo motor y la motivación del niño, pero en general, entre los 18 meses y los 2 años y medio ya pueden comenzar a usar una bicicleta de equilibrio.
Lo importante no es la edad exacta, sino que la bicicleta se adapte bien a su tamaño, y que el niño se sienta cómodo y motivado para explorar.
A esa edad, andar en bicicleta no es solo un juego: mejora el equilibrio, la coordinación, la autoestima y la conexión con su entorno.
¿Por qué las bicicletas de aprendizaje no tienen freno?
Las bicicletas de equilibrio están diseñadas para que el control lo lleve el niño con sus propios pies. Al no incluir frenos manuales (como los de mano), se evita una sobrecarga de información en una etapa donde lo fundamental es desarrollar el equilibrio.
A esa edad, sus manos aún están en proceso de desarrollo fino, y frenar con los pies es mucho más intuitivo y seguro.
En modelos más avanzados —como nuestra bicicleta de aluminio— sí incorporamos freno a contrapedal, ideal para cuando el niño ya ha ganado experiencia y puede comenzar a combinar equilibrio con mayor control de velocidad.
¿Qué bicicleta de aprendizaje elegir?
No todos los niños son iguales, y por eso tenemos tres modelos de bicicletas de equilibrio que responden a distintas necesidades, valores y estilos de crianza:
Madera:
Ideal para familias que buscan una experiencia natural, simple y en armonía con el entorno. Está hecha con un marco de material biodegradables y es perfecta para quienes siguen corrientes como Waldorf o Montessori.
Es liviana, baja y fácil de manipular por los más pequeños. Eso sí, está pensada como una bicicleta de transición y no para años de uso intensivo.
Acero (durabilidad y peso):
Si buscas una bicicleta que resista todo tipo de aventuras, esta es la tuya. Su estructura firme le da estabilidad y su peso genera una sensación de mayor control, especialmente en niños que tienden a ser más intrépidos.
Viene en colores vibrantes que estimulan la creatividad y la expresión.
Aluminio (versatilidad):
Nuestra bicicleta más completa. Es liviana, viene con freno a contrapedal, y tiene la posibilidad de incorporar pedales más adelante.
Es ideal para quienes quieren acompañar el proceso completo de aprendizaje: desde el equilibrio hasta el pedaleo, sin necesidad de cambiar de bicicleta.
Mi hijo ya sabe andar… ¿Le pongo rueditas para que aprenda a pedalear?
Entendemos la tentación, pero ponerle rueditas a un niño que ya sabe andar en bicicleta de equilibrio es como ponerle flotadores a quien ya sabe nadar.
Las rueditas eliminan la necesidad de equilibrarse, y eso hace que muchos niños “olviden” lo que ya habían aprendido.
Si ya domina el equilibrio, el siguiente paso es simplemente añadir pedales. Por eso nuestra bicicleta de aluminio permite esa transición sin traumas. El niño ya tiene el control, solo debe sumar el movimiento de los pies.
¿Qué bicicleta es mejor para mi hijo?
La mejor bicicleta es la que se ajusta a la altura, personalidad y ritmo de tu hijo (¡y también a tu estilo como mamá o papá!).
Tamaño: Lo ideal es que, sentado en el sillín, el niño toque el suelo con ambos pies planos. Esto le dará control y seguridad.
Destreza: Si es un niño que disfruta moverse, trepar y correr, puede comenzar antes. Si es más cauteloso, elige una bici más baja y liviana.
Aversión al riesgo: Algunos padres prefieren ir paso a paso, otros están cómodos desafiando un poco más. Ambas miradas son válidas. Nosotros te ayudamos a elegir según tus preferencias.
En este link te dejamos una tabla de medida para que sepas que bicicleta es mejor para tu hijo según altura > Ingresar
¿Qué tan importante es el peso de la bicicleta?
Muy importante. Un niño debería poder levantar y maniobrar su bicicleta sin esfuerzo. Bicis muy pesadas pueden frustrar la experiencia, especialmente al comienzo.
Por eso nuestras bicis están diseñadas con materiales pensados en la etapa de uso: madera para ligereza y simpleza, acero para estabilidad, y aluminio para combinar liviandad y durabilidad.
¿Cuánto tiempo debería usar mi hijo una bicicleta de equilibrio antes de pasar a pedales?
No hay un tiempo exacto. Algunos niños hacen la transición en pocos meses, otros en uno o dos años.
Lo importante es observar: cuando tu hijo pueda levantar ambos pies mientras avanza y mantener el equilibrio durante unos segundos, estará listo para pasar a los pedales.
¿Y si mi hijo no muestra interés por la bicicleta?
Forzar nunca es buena idea. A veces solo necesitan tiempo. Lo mejor es ofrecer el objeto como parte del juego, sin presión.